domingo, 29 de diciembre de 2013

Capítulo 10 - Pesadillas y sensaciones

-¡Tenemos que volver! -dijo Chloe con lágrimas en los ojos. Aunque aún seguía hipnotizada, ver a sus amigos había roto un poco el efecto del hechizo.
-¡No podemos, Chloe! Nos atraparán a todos y ya no podremos hacer nada para derrotar a los captura-magos.
Chloe se secó las lágrimas con el pañuelo que le había dado Troy y se dejó caer en el pequeño sofá.
Andrew se paseó por la habitación, pensativo ante la escena que había pasado. Sabía que su hermana sentía un afecto especial hacia Blake y que dejarlo allí había sido para ella muy duro. Pero tenían que rescatarlo, fuera como fuese. Troy fue hacia Chloe, se sentó a su lado y le puso las manos en los hombros mientras le decía:
-Chloe, será mejor que descanses un poco. Igual así se va un poco más el efecto del hechizo... -dijo dirigiéndose hacia los demás.
Alexis asintió, de acuerdo con la idea. Chloe se levantó con la ayuda de Troy y los dos se fueron hacia la habitación, mientras susurraban cosas incomprensibles para Alexis y Andrew.
-La pobre está fatal -dijo Alexis-. Andrew, tenemos que hacer algo para sacar a Blake de allí, y lo sabes. Si Chloe permanece así durante mucho tiempo no nos servirá de nada en la lucha contra los captura-magos...
-Lo sé. Tenemos que hacer un plan, y rápido.
Alexis y Andrew se pusieron manos a la obra. Se sentaron los dos delante de la gran mesa de estudio que tenían Blake y Troy en su casa y empezaron a hablar en susurros sobre su plan. No querían que Chloe se enterase, porque querría ir con ellos y entonces los captura-magos podrían capturarla.

                                                           **************
El musculoso hombre, el "Señor", tiró de la palanca y su terrible invento empezó a funcionar. Una persona estaba encerrada en su interior, intentando liberarse.
-Tranquilo, Blake, no vas a poder salir de ahí jamás. Está hecha a prueba de todo tipo de poderes mágicos. Pronto, si todo sale bien, estarás moribundo y yo tendré tus poderes en mis manos.
Del interior de Blake empezaron a salir una especie de rayos naranjas. El Señor sonrió: los rayos eran los poderes de Blake. Su plan estaba saliendo a la perfección.
Un terrible grito resonó por las paredes de la sala, era Blake. Éste estaba sufriendo mucho y no podía aguantar el dolor. Con las últimas fuerzas (y poderes) que le quedaban, intentaba salir de la bola en la que estaba encerrado, sin éxito.
-Nun... Nunca... Nunca ganarás -dijo con dificultad, dirigiéndose hacia el "Señor".
-Eso ya lo veremos, Blake. Ya lo veremos.
Otro grito resonó en la sala, esta vez más largo. Después, silencio.
La luz se apagó de repente y el "Señor" sonrió, mientras veía cómo su invento se apagaba lentamente al haber acabado su misión.

                                                            *************

-¡Blake! -gritó Chloe, despertándose de golpe. Observó rápidamente la habitación en la que se encontraba, en busca de alguien. Pero no vio a nadie.
Saltó de la cama y se dirigió a la puerta. Sin embargo, cuando la iba a abrir algo la detuvo. ¿Por qué estaba tan segura de que no había sido un sueño? Igual, el malo recuerdo de Blake alejándose había hecho que soñara eso... Pero, en ese caso, ¿por qué lo había sentido tan real?
Confundida, se dirigió a la cama y se sentó en ella. Echaba de menos a Blake. Quería estar de vuelta con él, quería hablar y reír a su lado...
Recordó que, algunas veces, en ocasiones anteriores, se había sentido vinculada a Blake y que había notado si estaba alegre, deprimido, enfadado, etc.
Y, con este pensamiento en mente, salió de la habitación, en busca de los demás.
Fue al salón y vio que su hermano y Alexis estaban allí, hablando y tomando chocolate caliente alegremente. Chloe se derrumbó al verlos así. ¿Acaso se les había olvidado que Blake estaba en peligro?
Carraspeó con bastante fuerza para que los dos amigos se dieran cuenta de su presencia. Andrew, que estaba de espaldas a ella, se volvió y le miró, preocupado.
-Chloe. ¿Qué haces ya levantada? No has estado en la cama ni quince minutos...
-Andrew, ¡Blake está en peligro! He tenido un sueño y él estaba en peligro...
Alexis se puso en pie y caminó hacia la rubia.
-Chloe, seguramente habrá sido una pesadilla. No te comas la cabeza por eso. Descansa y ya verás como después estás tan fresca como una rosa -dijo Alexis. Después, esbozó una sonrisa para convencer a Chloe.
Chloe asintió y con la compañía de la otra chica, se acostó de nuevo en la cama y cerró los ojos. No tardó en caer dormida.
Pero, sin embargo, algo en su interior seguía diciéndole que esa sensación era más que un sueño.


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¡Aquí está el capítulo 10!
Sentimos no haber publicado en todo este tiempo, pero no tenemos inspiración últimamente :(
En el tiempo de vacaciones que quedan intentaremos publicar algunos capítulos más.
Muchos besoos / Muakis

jueves, 17 de octubre de 2013

Capítulo 9 - ¡Por fin!

-Yo... -dijo Chloe, todavía dudosa. El chico le esperaba con impaciencia.
Chloe miró al suelo, confusa, y permaneció con la vista allí durante un buen rato, pensando en su respuesta. Por una parte, se acordaba de su hermano, de Alexis, de Leaw, de Blake y Troy, que tanto les habían ayudado a controlar sus poderes y de su padre. Por un lado, quería volver a estar con ellos, a salvo y lejos de los captura-magos. Pero... por otra parte, de alguna manera, los odiaba y quería estar con los captura-magos, ayudándolos.
El chico notó que Chloe estaba dudosa y sonrió. El plan de su padre, Luke, había dado resultado y ahora Chloe estaba un poco de su parte.
Se acercó a ella y le pasó una mano por la cintura al tiempo que decía:
-No te preocupes, no me tienes que dar ahora una respuesta. Piénsalo, y después ya me lo dices. Ah, por cierto, me llamo Austin, creo que durante el tiempo que vas a estar aquí te va a hacer falta saberte todos nuestros nombres.
-Ah...
Chloe no dijo nada más. Se había fijado en un cuadro que había colgado en el comedor de la casa, le sonaba terriblemente.
No le dio demasiada importancia. Ya pasaría después por ese lugar y observaría el cuadro con atención.
Se fijó en que seguía teniendo la mano de Austin en la cadera y la apartó con brusquedad. ¿Acaso eran enamorados, o algo parecido?
-Lo siento -se disculpó-, pero prefiero ir así.
Austin asintió, como diciendo que lo entendía, y siguió caminando, mirando hacia el suelo, pensativo.
Chloe suspiró.


-¡Ya está! -dijo Troy, mientras levantaba el colgante para que todos lo vieran.
Alexis gritó de alegría y los dos fueron con Leaw y Blake para decírselo.
-¡Por fin podremos salir a buscar a Chloe! -exclamó Andrew, que había venido desde la cocina con un helado en la mano.
-Sí -dijo Leaw-, pero tendréis que ir vosotros solos. Yo me siento un poco débil de haber perdido mis poderes al romperse el colgante, y, bueno, ya me entendéis.
Blake y Troy miraron a Leaw con una pizca de desconfianza, pero no dijeron nada.
Después, todos menos Leaw se cogieron de las manos mientras Troy y Blake, que eran los más poderosos del grupo en ese momento, pronunciaban unas palabras un tanto extrañas.
Acto seguido, una luz blanquecina inundó la sala y los cinco chicos salieron de allí.
Leaw, que había observado atentamente todo el proceso, suspiró al pensar en la mentira que les había contado a los jóvenes magos.


Por muchas vueltas que le daba, no podía llegar a reconocer a la persona del cuadro.
Había pasado por delante de ella muchísimas veces, y todas ellas se había parado para preguntarse quién era aquella persona que le sonaba tanto.
En varias ocasiones, Austin y su compañero la habían visto mirando el cuadro con curiosidad. Habían sonreído y se habían ido diciendo cosas en voz baja.
-Chloe -dijo en ese momento Luke, que estaba detrás de ella. Chloe se giró para verle, tenía la sensación de que le iba a contar una cosa importante. Y no se equivocaba.
-Ven, te tengo que presentar a una persona muy importante. Trabajamos para él y es él el que nos envía refuerzos para capturar a los magos cuando no podemos. Te caerá bien, ya verás.
Chloe empezó a tener curiosidad y decidió acompañar al malvado mago.
Si no hubiera sido por él, se habría perdido en un abrir y cerrar de ojos. Aquél palacete era un laberinto de pasillos y puertas y por eso Chloe nunca salía de su habitación. Allí tenía todo tipo de cosas para distraerse y nunca se aburría.
Tras unos minutos, llegaron a una puerta blanca y dorada, que Luke abrió, deseoso.
-Señor -carraspeó.-Esta es Chloe, la...
-Sí, se quien es. Como te pareces a tu madre -murmuró el hombre. Sus rasgos eran curiosos: tenía el pelo negro, y un gran tatuaje envolvía su brazo derecho.
Chloe abrió los ojos, sorprendida, y a la vez asustada.
-Por ahora no sabe mucho per...
Un ruido no le dejó continuar.
-¿Qué ha sido eso? -gritó el hombre, el "señor" de Luke.
Se levantó rápidamente de su sillón y empujó a Chloe y a Luke para pasar.
Chloe le siguió también, a zancadas.
Se llevó una mano a la boca en cuanto vio la escena en la que se encontraba.
Su hermano, Blake y Troy y Alexis estaban allí.
-¡Chloe! -exclamó Andrew, corriendo hacia ella.
Se dieron un fuerte abrazo, pese a que Chloe, en realidad, no estaba muy a gusto.
Se soltaron y Andrew cogió a Chloe.
-Vamos, corred.
Todos se dieron la mano, y los otros hermanos comenzaron a conjurar.
Pero no les salió bien, porque Austin tiró de Blake y lo dejó fuera del círculo.
-¡Noooooooooooooooooooooooooooooooooooo! -chilló Chloe, viendo como dejaban solo a Blake, mientras se teletransportaban...


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Hola! Aquí está el capítulo nuevee :D
Os hemos dejado con un poco de intriga al final qué malas somos jejeje
¡Esperamos que os haya gustado! :)
Muakis/Besooos






miércoles, 9 de octubre de 2013

Capítulo 8 - Chloe, ¿qué te ha pasado?

Chloe, asustada, miró a su alrededor y vio que tenía paso libre por la derecha y por la izquierda. Pensó en escapar por allí, y deshizo el escudo, pero en menos de un momento dos chicos jóvenes, de su edad, le bloquearon el paso.
-¿Pensabas ir a alguna parte, Chloe? 
Chloe lo miró. Iba vestido de negro, a pesar de que era verano. Llevaba una camiseta negra, pantalones negros, zapatos negros, un sombrero negro que le tapaba la mayor parte del pelo azulado y una chaqueta de manga larga. 
-Ahora ¿qué piensas hacer? Si pensabas que íbamos a venir solos, sabiendo que ya tienes tu gema, estás muy equivocada, querida. Ahora, ven... Acércate a mí... 
Luke, el compañero de Zafio, miró fijamente a Chloe, quien se sintió atraída hacia éste. Empezó a caminar sin darse cuenta. Intentó parar, pero sus piernas no le obedecían y, en el fondo, quería llegar hasta ese hombre que, de repente, le provocaba tanta fascinación. 
En lo más hondo, se dio cuenta de que la estaba hipnotizando, e intentó resistirse a aquella voz tan grave y ronca. 
Pero no pudo. Las lágrimas emborronaron sus ojos y, sin sentir vengüenza, empezó a llorar. 



-No lo coge -imformó Leaw, al ver que Chloe no le había respondido. Andrew suspiró, y Alexis miró en otra dirección, pensando en qué hacer.
-Será mejor que vayamos a Londres directamente. Podría estar en peligro -dijo Alexis, adivinando los pensamientos de Andrew.
-Sí, pero, ¿Como?
Se quedaron todos pensativos.
-¡Nuestra madre! -exclamaron los dos hermanos, al unísono.
Salieron corriendo dispuestos a pedir a su madre que abriera el portal.

-Eso es... Sigue avanzando, pequeña... -susurró el del pelo azulado.
-¡Cállate! -le riñó Zafio, mirándole con desprecio-. ¿No te das cuenta de que puede que Luke se desconcentre y que la maga esta vuelva a ser ella misma? Jóvenes... ¡Cuánto os queda todavía por aprender!
Mientras, Luke sonrió. Un solo paso y Chloe estaría en sus brazos. Entonces, nunca más podría deshacer ese hechizo.

Chloe vio, horrorizada, cómo los dedos de Luke se entrelazaban con los suyos. Se notó más ligera, vacía...
Empezó a sentir como si estuviera cayendo en un pozo cada vez más y más hondo. No paraba de caer...
De pronto, lo vio todo negro y esa sensación paró. Le empezó a doler mucho la cabeza y se desmayó.


Corrieron y encontraron a Keyla practicando con un alumno, interrumpieron la clase pero les dio igual.
Mientras, Troy se quedó con Alexis intentado recomponer el colgante con sus propios poderes.
-¡Está en peligro! ¿No puedes ir un poco más rápido?
-Alexis, sabes de sobra que si coloco un solo cristal en el sitio equivocado esto -dijo Troy refiriéndose al diamante, que ya estaba volviendo a tomar forma- podría explotar y moriríamos, ¡deja de darme la lata!
Alexis gruñó, un poco enfadada, y se alejó de allí para reunirse con Blake y Leaw.
-¿Necesitáis ayuda? -preguntó, deseando que le dijeran que sí.
Pero negaron. Solo le quedaba ayudar a Andrew en lo que estuviese haciendo, pero la sola idea de pensar en ellos dos solos se ponía nerviosa.
Se sentó en el suelo y esperó, pacientemente...


Cuando abrió los ojos, estaba acostada en una cama blanda.
Se reclinó, y parpadeó, confusa. ¿Dónde estaba?
Se levantó de la cama y se paseó un poco por la habitación donde estaba. Las paredes eran de un color rosa pastel. Había un gran armario, que estaba lleno de ropa de chica: faldas, vestidos típicos de Spelway, complementos...
Siguió paseando la mirada por la habitación y vio que había una estantería con sus libros favoritos. Se giró para contemplar la cama. Era una cama muy grande, como a ella le gustaban, y con una funda nórdica de Nueva York, un sitio donde había querido ir toda su vida.
Levantó la mirada hacia la pared y ahogó un gritó de emoción. Estaba llena de pósters de sus artistas favoritos. Lo que siempre había querido.
-Chloe -le llamó un chico con el pelo azulado desde la puerta-, ¿ya te has despertado?
Chloe le miró con una chispa de emoción en la mirada. Recordaba a aquél chico del día anterior, pero no sabía su nombre. Aun así, se quedó callada.
-Chloe, respóndeme a esta pregunta: ¿qué sientes hacia mí?
Chloe titubeó. En lo más hondo, sentía hacia él un odio intenso. Pero, a la vez, sentía hacia él una atracción inmensa.
¿Qué pasaría...?

domingo, 29 de septiembre de 2013

Capítulo 7- Volvemos a vernos

Chloe apretó los dientes e intentó no gritar. Leaw le estaba curando las heridas y Alexis le ayudaba. Desde que habían ganado la prueba, todos (menos Mike) se habían hecho amigos.
-¿No sería más rápido y eficaz con la magia? -preguntó Chloe, intentando no concentrarse en el dolor.
-Cariño, con la magia te dolería mucho más. Las botellas de vidrio mágicas pueden llegar a hacer mucho más daño de lo que las personas podemos ver... ¿Quieres que lo intente?
Chloe negó con eficacia la cabeza de un lado a otro. Leaw siguió curandole tranquilamente.
-Me voy, estoy cansada y me voy a echar una siesta antes de cenar -se despidió Alexis.-Hasta luego.
Salió de la estancia y se quedaron las otras dos, en silencio.
-Todo esto ha pasado tan rápido -por fin dijo Chloe, apoyando la mano en la barbilla.
-Lo sé. Pronto te acostumbrarás. Cuando quieras pedirme algo... tan solo tienes que decírmelo -le respondió Leaw.
-Quiero ver a mi padre, hace ya más de una semana que no lo veo, el pobre, se sentirá muy solo -pidió Chloe, nostálgica y con los ojos lagrimosos.
Leaw no contestó.
Tras un largo silencio, dijo:
-Chloe, ahora mismo, no puedes ir, si quieres un día de estos, pero ahora tienes que quedarte aquí practicando.
Chloe rompió a llorar. Deseaba con ansias volver a ver a su padre y vivir su anterior vida aunque solo fueran unos minutos. Se secó rápidamente las lagrimas y gritó.
-Leaw, lo siento, pero, no me lo puedes impedir.
A continuación, le arrancó el colgante del cuello y lo tiró al suelo. La luz violeta inundó toda la sala y apareció un portal, Chloe lo cruzó corriendo, sin hacer caso de los gritos de Leaw.
Apareció sentada en la puerta de su casa y la aporreó con fuerza. Deseó con todas sus fuerzas que su padre estuviera allí. Y, tras varios segundos de muchos nervios, la puerta se abrió y encontró a su padre en bata, muy sorprendido.
Enseguida los dos se fundieron en un fuerte abrazo, emocionados.
-¿Chloe, qué haces aquí? -preguntó William, mientras se separaban-. ¿Ha pasado algo?
-No, tranquilo. Simplemente me apetecía venir a verte. ¿Qué tal va todo?
William vaciló antes de responder:
-Muy bien...bueno; Hace más o menos una semana cerré la tienda.
-¿¡Qué!? -Chloe no le dejó continuar.

-¿Por qué la has dejado irse, Leaw? -preguntó por enésima vez Andrew, que estaba de los nervios.
-¿Qué podía hacer yo? -se defendió ésta-, ¡no sabía que me iba a desobedecer! Chloe siempre ha sido una chica obediente.
Blake y Troy, que habían sido avisados enseguida, miraron el colgante violeta, que estaba en el suelo, de nuevo recompuesto.
-¿No hay nadie más por aquí que tenga el poder de teletransportarse? -preguntó Troy. Leaw negó con la cabeza y todos se pusieron pálidos.
-Además, ahora no puedo usar el poder del colgante hasta dentro de un rato...Resumiendo, que no puedo ir yo tampoco.
Pero lo que nadie sabía era que Leaw había perdido esos poderes recientemente debido a que había ayudado un poco a Chloe y a Andrew, enviándoles fuerzas positivas mentalmente,  en la prueba para conseguir las gemas. Había acabado perdiendo los poderes de teletransportarse debido a la falta de energía.
Ya se recuperaría.
-Espero que no estén los captura-magos por allí -dijo entonces Alexis-. Si no, podemos dar a Chloe por desaparecida.
Todos se horrorizaron ante esta idea, pero, en el fondo, sabían que era verdad.


Ese olor tan familiar a gasolina y a lluvia inundó por un momento la nariz de Chloe, que, aunque sabía que había hecho mal en escaparse de Spelway, no podía estar más agradecida de volver a casa.
Después de que su padre le contara por qué había cerrado la tienda, había salido a dar un paseo. Recordó la conversación:

-¿¡Qué!?
-Sí, como lo oyes. Decidí cerrarla porque no tenía muchos clientes y además, sin vosotros no necesitaba tanto dinero. Vendí la tienda y todo lo que había en ella. Al final gané mucho dinero, eso sí, pero ahora me arrepiento un poco de haber vendido el negocio familiar. 
-Papá, sabes que podrías habernos llamado. Aunque estuviéramos en Spelway te habríamos ayudado...

Sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos y miró al frente. Se había parado sin darse cuenta.
Miró atentamente el lugar que tenía delante. Era un bajo que ella conocía muy bien.
Abrió la puerta, que llevaba bastante tiempo sin gastarse, y entró.
Los ojos se le llenaron de lágrimas al ver que la tienda que su padre había vendido estaba vacía. Una oleada de recuerdos empezó a invadir su mente, uno tras otro. Habían tantos que Chloe pensó que nunca se iban a acabar.
Para no llorar, salió de la tienda y siguió paseando por su ciudad, intentando no pensar en el sitio vacío y triste en el que acababa de estar.
Decidió ir en dirección a Hyde Park, para estar tranquila y poder echarse una siesta bajo la copa de un árbol.

Desde las sombras, dos jóvenes observaban a la rubia atentamente.
-¿Será ella?
-Seguro. Ha cambiado, pero no lo suficiente para no poder reconocerla.
-¿Vamos a por ella?
-Mejor esperamos un poco más. Dejémosla tranquila al menos por media hora. Dudo que salga de ésta.
Sonrieron maliciosamente

Chloe notó cómo el móvil le vibraba desde el bosillo. Miró el nombre que ponía en la pantalla: LEAW.  Titubeó. ¿Lo cogía o no? Al final no respondió a la llamada.
Se levantó y continuó su rumbo, hasta que empezó a oscurecer y decidió volver.
Ya estaba apunto de llegar, cuando se paró. Escuchaba pasos. Se dio la vuelta lentamente, cruzando los dedos y deseando que no fueran los tipos del otro día.
Pero no tuvo tanta suerte.
-Mira la niñita -comentó Zafio.
Chloe abrió mucho los ojos y comenzó a andar hacia atrás, peor se chocó con el compañero de Zafio.
-Por fin te tenemos, has costado más de lo que nos esperábamos, pero aquí estás.
No le dio tiempo a gritar, Zafio, que se había acercado, comenzó a recitar unas palabras mágicas y Chloe creó un escudo sobre ella. Lo malo, es que, ella sabía que no aguantaría mucho.
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Otro capitulo!!!! ¿¿Os ha gustado?? Esperamos que sí.
Besitos!