jueves, 17 de octubre de 2013

Capítulo 9 - ¡Por fin!

-Yo... -dijo Chloe, todavía dudosa. El chico le esperaba con impaciencia.
Chloe miró al suelo, confusa, y permaneció con la vista allí durante un buen rato, pensando en su respuesta. Por una parte, se acordaba de su hermano, de Alexis, de Leaw, de Blake y Troy, que tanto les habían ayudado a controlar sus poderes y de su padre. Por un lado, quería volver a estar con ellos, a salvo y lejos de los captura-magos. Pero... por otra parte, de alguna manera, los odiaba y quería estar con los captura-magos, ayudándolos.
El chico notó que Chloe estaba dudosa y sonrió. El plan de su padre, Luke, había dado resultado y ahora Chloe estaba un poco de su parte.
Se acercó a ella y le pasó una mano por la cintura al tiempo que decía:
-No te preocupes, no me tienes que dar ahora una respuesta. Piénsalo, y después ya me lo dices. Ah, por cierto, me llamo Austin, creo que durante el tiempo que vas a estar aquí te va a hacer falta saberte todos nuestros nombres.
-Ah...
Chloe no dijo nada más. Se había fijado en un cuadro que había colgado en el comedor de la casa, le sonaba terriblemente.
No le dio demasiada importancia. Ya pasaría después por ese lugar y observaría el cuadro con atención.
Se fijó en que seguía teniendo la mano de Austin en la cadera y la apartó con brusquedad. ¿Acaso eran enamorados, o algo parecido?
-Lo siento -se disculpó-, pero prefiero ir así.
Austin asintió, como diciendo que lo entendía, y siguió caminando, mirando hacia el suelo, pensativo.
Chloe suspiró.


-¡Ya está! -dijo Troy, mientras levantaba el colgante para que todos lo vieran.
Alexis gritó de alegría y los dos fueron con Leaw y Blake para decírselo.
-¡Por fin podremos salir a buscar a Chloe! -exclamó Andrew, que había venido desde la cocina con un helado en la mano.
-Sí -dijo Leaw-, pero tendréis que ir vosotros solos. Yo me siento un poco débil de haber perdido mis poderes al romperse el colgante, y, bueno, ya me entendéis.
Blake y Troy miraron a Leaw con una pizca de desconfianza, pero no dijeron nada.
Después, todos menos Leaw se cogieron de las manos mientras Troy y Blake, que eran los más poderosos del grupo en ese momento, pronunciaban unas palabras un tanto extrañas.
Acto seguido, una luz blanquecina inundó la sala y los cinco chicos salieron de allí.
Leaw, que había observado atentamente todo el proceso, suspiró al pensar en la mentira que les había contado a los jóvenes magos.


Por muchas vueltas que le daba, no podía llegar a reconocer a la persona del cuadro.
Había pasado por delante de ella muchísimas veces, y todas ellas se había parado para preguntarse quién era aquella persona que le sonaba tanto.
En varias ocasiones, Austin y su compañero la habían visto mirando el cuadro con curiosidad. Habían sonreído y se habían ido diciendo cosas en voz baja.
-Chloe -dijo en ese momento Luke, que estaba detrás de ella. Chloe se giró para verle, tenía la sensación de que le iba a contar una cosa importante. Y no se equivocaba.
-Ven, te tengo que presentar a una persona muy importante. Trabajamos para él y es él el que nos envía refuerzos para capturar a los magos cuando no podemos. Te caerá bien, ya verás.
Chloe empezó a tener curiosidad y decidió acompañar al malvado mago.
Si no hubiera sido por él, se habría perdido en un abrir y cerrar de ojos. Aquél palacete era un laberinto de pasillos y puertas y por eso Chloe nunca salía de su habitación. Allí tenía todo tipo de cosas para distraerse y nunca se aburría.
Tras unos minutos, llegaron a una puerta blanca y dorada, que Luke abrió, deseoso.
-Señor -carraspeó.-Esta es Chloe, la...
-Sí, se quien es. Como te pareces a tu madre -murmuró el hombre. Sus rasgos eran curiosos: tenía el pelo negro, y un gran tatuaje envolvía su brazo derecho.
Chloe abrió los ojos, sorprendida, y a la vez asustada.
-Por ahora no sabe mucho per...
Un ruido no le dejó continuar.
-¿Qué ha sido eso? -gritó el hombre, el "señor" de Luke.
Se levantó rápidamente de su sillón y empujó a Chloe y a Luke para pasar.
Chloe le siguió también, a zancadas.
Se llevó una mano a la boca en cuanto vio la escena en la que se encontraba.
Su hermano, Blake y Troy y Alexis estaban allí.
-¡Chloe! -exclamó Andrew, corriendo hacia ella.
Se dieron un fuerte abrazo, pese a que Chloe, en realidad, no estaba muy a gusto.
Se soltaron y Andrew cogió a Chloe.
-Vamos, corred.
Todos se dieron la mano, y los otros hermanos comenzaron a conjurar.
Pero no les salió bien, porque Austin tiró de Blake y lo dejó fuera del círculo.
-¡Noooooooooooooooooooooooooooooooooooo! -chilló Chloe, viendo como dejaban solo a Blake, mientras se teletransportaban...


...................................................................................................................................................................
Hola! Aquí está el capítulo nuevee :D
Os hemos dejado con un poco de intriga al final qué malas somos jejeje
¡Esperamos que os haya gustado! :)
Muakis/Besooos






miércoles, 9 de octubre de 2013

Capítulo 8 - Chloe, ¿qué te ha pasado?

Chloe, asustada, miró a su alrededor y vio que tenía paso libre por la derecha y por la izquierda. Pensó en escapar por allí, y deshizo el escudo, pero en menos de un momento dos chicos jóvenes, de su edad, le bloquearon el paso.
-¿Pensabas ir a alguna parte, Chloe? 
Chloe lo miró. Iba vestido de negro, a pesar de que era verano. Llevaba una camiseta negra, pantalones negros, zapatos negros, un sombrero negro que le tapaba la mayor parte del pelo azulado y una chaqueta de manga larga. 
-Ahora ¿qué piensas hacer? Si pensabas que íbamos a venir solos, sabiendo que ya tienes tu gema, estás muy equivocada, querida. Ahora, ven... Acércate a mí... 
Luke, el compañero de Zafio, miró fijamente a Chloe, quien se sintió atraída hacia éste. Empezó a caminar sin darse cuenta. Intentó parar, pero sus piernas no le obedecían y, en el fondo, quería llegar hasta ese hombre que, de repente, le provocaba tanta fascinación. 
En lo más hondo, se dio cuenta de que la estaba hipnotizando, e intentó resistirse a aquella voz tan grave y ronca. 
Pero no pudo. Las lágrimas emborronaron sus ojos y, sin sentir vengüenza, empezó a llorar. 



-No lo coge -imformó Leaw, al ver que Chloe no le había respondido. Andrew suspiró, y Alexis miró en otra dirección, pensando en qué hacer.
-Será mejor que vayamos a Londres directamente. Podría estar en peligro -dijo Alexis, adivinando los pensamientos de Andrew.
-Sí, pero, ¿Como?
Se quedaron todos pensativos.
-¡Nuestra madre! -exclamaron los dos hermanos, al unísono.
Salieron corriendo dispuestos a pedir a su madre que abriera el portal.

-Eso es... Sigue avanzando, pequeña... -susurró el del pelo azulado.
-¡Cállate! -le riñó Zafio, mirándole con desprecio-. ¿No te das cuenta de que puede que Luke se desconcentre y que la maga esta vuelva a ser ella misma? Jóvenes... ¡Cuánto os queda todavía por aprender!
Mientras, Luke sonrió. Un solo paso y Chloe estaría en sus brazos. Entonces, nunca más podría deshacer ese hechizo.

Chloe vio, horrorizada, cómo los dedos de Luke se entrelazaban con los suyos. Se notó más ligera, vacía...
Empezó a sentir como si estuviera cayendo en un pozo cada vez más y más hondo. No paraba de caer...
De pronto, lo vio todo negro y esa sensación paró. Le empezó a doler mucho la cabeza y se desmayó.


Corrieron y encontraron a Keyla practicando con un alumno, interrumpieron la clase pero les dio igual.
Mientras, Troy se quedó con Alexis intentado recomponer el colgante con sus propios poderes.
-¡Está en peligro! ¿No puedes ir un poco más rápido?
-Alexis, sabes de sobra que si coloco un solo cristal en el sitio equivocado esto -dijo Troy refiriéndose al diamante, que ya estaba volviendo a tomar forma- podría explotar y moriríamos, ¡deja de darme la lata!
Alexis gruñó, un poco enfadada, y se alejó de allí para reunirse con Blake y Leaw.
-¿Necesitáis ayuda? -preguntó, deseando que le dijeran que sí.
Pero negaron. Solo le quedaba ayudar a Andrew en lo que estuviese haciendo, pero la sola idea de pensar en ellos dos solos se ponía nerviosa.
Se sentó en el suelo y esperó, pacientemente...


Cuando abrió los ojos, estaba acostada en una cama blanda.
Se reclinó, y parpadeó, confusa. ¿Dónde estaba?
Se levantó de la cama y se paseó un poco por la habitación donde estaba. Las paredes eran de un color rosa pastel. Había un gran armario, que estaba lleno de ropa de chica: faldas, vestidos típicos de Spelway, complementos...
Siguió paseando la mirada por la habitación y vio que había una estantería con sus libros favoritos. Se giró para contemplar la cama. Era una cama muy grande, como a ella le gustaban, y con una funda nórdica de Nueva York, un sitio donde había querido ir toda su vida.
Levantó la mirada hacia la pared y ahogó un gritó de emoción. Estaba llena de pósters de sus artistas favoritos. Lo que siempre había querido.
-Chloe -le llamó un chico con el pelo azulado desde la puerta-, ¿ya te has despertado?
Chloe le miró con una chispa de emoción en la mirada. Recordaba a aquél chico del día anterior, pero no sabía su nombre. Aun así, se quedó callada.
-Chloe, respóndeme a esta pregunta: ¿qué sientes hacia mí?
Chloe titubeó. En lo más hondo, sentía hacia él un odio intenso. Pero, a la vez, sentía hacia él una atracción inmensa.
¿Qué pasaría...?

domingo, 29 de septiembre de 2013

Capítulo 7- Volvemos a vernos

Chloe apretó los dientes e intentó no gritar. Leaw le estaba curando las heridas y Alexis le ayudaba. Desde que habían ganado la prueba, todos (menos Mike) se habían hecho amigos.
-¿No sería más rápido y eficaz con la magia? -preguntó Chloe, intentando no concentrarse en el dolor.
-Cariño, con la magia te dolería mucho más. Las botellas de vidrio mágicas pueden llegar a hacer mucho más daño de lo que las personas podemos ver... ¿Quieres que lo intente?
Chloe negó con eficacia la cabeza de un lado a otro. Leaw siguió curandole tranquilamente.
-Me voy, estoy cansada y me voy a echar una siesta antes de cenar -se despidió Alexis.-Hasta luego.
Salió de la estancia y se quedaron las otras dos, en silencio.
-Todo esto ha pasado tan rápido -por fin dijo Chloe, apoyando la mano en la barbilla.
-Lo sé. Pronto te acostumbrarás. Cuando quieras pedirme algo... tan solo tienes que decírmelo -le respondió Leaw.
-Quiero ver a mi padre, hace ya más de una semana que no lo veo, el pobre, se sentirá muy solo -pidió Chloe, nostálgica y con los ojos lagrimosos.
Leaw no contestó.
Tras un largo silencio, dijo:
-Chloe, ahora mismo, no puedes ir, si quieres un día de estos, pero ahora tienes que quedarte aquí practicando.
Chloe rompió a llorar. Deseaba con ansias volver a ver a su padre y vivir su anterior vida aunque solo fueran unos minutos. Se secó rápidamente las lagrimas y gritó.
-Leaw, lo siento, pero, no me lo puedes impedir.
A continuación, le arrancó el colgante del cuello y lo tiró al suelo. La luz violeta inundó toda la sala y apareció un portal, Chloe lo cruzó corriendo, sin hacer caso de los gritos de Leaw.
Apareció sentada en la puerta de su casa y la aporreó con fuerza. Deseó con todas sus fuerzas que su padre estuviera allí. Y, tras varios segundos de muchos nervios, la puerta se abrió y encontró a su padre en bata, muy sorprendido.
Enseguida los dos se fundieron en un fuerte abrazo, emocionados.
-¿Chloe, qué haces aquí? -preguntó William, mientras se separaban-. ¿Ha pasado algo?
-No, tranquilo. Simplemente me apetecía venir a verte. ¿Qué tal va todo?
William vaciló antes de responder:
-Muy bien...bueno; Hace más o menos una semana cerré la tienda.
-¿¡Qué!? -Chloe no le dejó continuar.

-¿Por qué la has dejado irse, Leaw? -preguntó por enésima vez Andrew, que estaba de los nervios.
-¿Qué podía hacer yo? -se defendió ésta-, ¡no sabía que me iba a desobedecer! Chloe siempre ha sido una chica obediente.
Blake y Troy, que habían sido avisados enseguida, miraron el colgante violeta, que estaba en el suelo, de nuevo recompuesto.
-¿No hay nadie más por aquí que tenga el poder de teletransportarse? -preguntó Troy. Leaw negó con la cabeza y todos se pusieron pálidos.
-Además, ahora no puedo usar el poder del colgante hasta dentro de un rato...Resumiendo, que no puedo ir yo tampoco.
Pero lo que nadie sabía era que Leaw había perdido esos poderes recientemente debido a que había ayudado un poco a Chloe y a Andrew, enviándoles fuerzas positivas mentalmente,  en la prueba para conseguir las gemas. Había acabado perdiendo los poderes de teletransportarse debido a la falta de energía.
Ya se recuperaría.
-Espero que no estén los captura-magos por allí -dijo entonces Alexis-. Si no, podemos dar a Chloe por desaparecida.
Todos se horrorizaron ante esta idea, pero, en el fondo, sabían que era verdad.


Ese olor tan familiar a gasolina y a lluvia inundó por un momento la nariz de Chloe, que, aunque sabía que había hecho mal en escaparse de Spelway, no podía estar más agradecida de volver a casa.
Después de que su padre le contara por qué había cerrado la tienda, había salido a dar un paseo. Recordó la conversación:

-¿¡Qué!?
-Sí, como lo oyes. Decidí cerrarla porque no tenía muchos clientes y además, sin vosotros no necesitaba tanto dinero. Vendí la tienda y todo lo que había en ella. Al final gané mucho dinero, eso sí, pero ahora me arrepiento un poco de haber vendido el negocio familiar. 
-Papá, sabes que podrías habernos llamado. Aunque estuviéramos en Spelway te habríamos ayudado...

Sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos y miró al frente. Se había parado sin darse cuenta.
Miró atentamente el lugar que tenía delante. Era un bajo que ella conocía muy bien.
Abrió la puerta, que llevaba bastante tiempo sin gastarse, y entró.
Los ojos se le llenaron de lágrimas al ver que la tienda que su padre había vendido estaba vacía. Una oleada de recuerdos empezó a invadir su mente, uno tras otro. Habían tantos que Chloe pensó que nunca se iban a acabar.
Para no llorar, salió de la tienda y siguió paseando por su ciudad, intentando no pensar en el sitio vacío y triste en el que acababa de estar.
Decidió ir en dirección a Hyde Park, para estar tranquila y poder echarse una siesta bajo la copa de un árbol.

Desde las sombras, dos jóvenes observaban a la rubia atentamente.
-¿Será ella?
-Seguro. Ha cambiado, pero no lo suficiente para no poder reconocerla.
-¿Vamos a por ella?
-Mejor esperamos un poco más. Dejémosla tranquila al menos por media hora. Dudo que salga de ésta.
Sonrieron maliciosamente

Chloe notó cómo el móvil le vibraba desde el bosillo. Miró el nombre que ponía en la pantalla: LEAW.  Titubeó. ¿Lo cogía o no? Al final no respondió a la llamada.
Se levantó y continuó su rumbo, hasta que empezó a oscurecer y decidió volver.
Ya estaba apunto de llegar, cuando se paró. Escuchaba pasos. Se dio la vuelta lentamente, cruzando los dedos y deseando que no fueran los tipos del otro día.
Pero no tuvo tanta suerte.
-Mira la niñita -comentó Zafio.
Chloe abrió mucho los ojos y comenzó a andar hacia atrás, peor se chocó con el compañero de Zafio.
-Por fin te tenemos, has costado más de lo que nos esperábamos, pero aquí estás.
No le dio tiempo a gritar, Zafio, que se había acercado, comenzó a recitar unas palabras mágicas y Chloe creó un escudo sobre ella. Lo malo, es que, ella sabía que no aguantaría mucho.
..............................................................................................................
Otro capitulo!!!! ¿¿Os ha gustado?? Esperamos que sí.
Besitos!

lunes, 16 de septiembre de 2013

Capítulo 6 - Las gemas del poder

Andrew abrió los ojos y vio a Chloe a su lado, que parpadeaba sin parar. Junto a él estaban Alexis, Mike y Rhyna, los demás concursantes.
-¡No es posible! -exclamó-, ¡si éramos más de cincuenta!
-Ya -dijo Alexis, mirándole con sus ojos azules llenos de dulzura-, pero la prueba resulta muy dura para algunos iniciados recientes y éstos acaban agotados. Después, el clon los... mata -dijo, buscando una palabra que no resultara muy dura- sin piedad...
-Eso no es lo importante ahora -dijo Chloe-, lo importante es saber dónde estamos y qué tenemos que hacer, porque parece ser que Moew no nos va a explicar la prueba...
Moew, según les había dicho que se llamaba Rhyna, era la presentadora.
Todos los concursantes observaron el lugar en el que estaban atentamente. Estaban en medio de la nada. Se veía todo negro y, en realidad, todos estaban flotando en el aire.
Sintieron un tirón en el estómago y la imagen negra de ese lugar empezó a dar vueltas y a distorsionarse. Sin poder evitarlo, Chloe cerró los ojos. De alguna forma, se mareaba menos haciendo eso.
Notaron suelo firme debajo de sus pies y abrieron los ojos. Alexis ahogó un pequeño grito al ver que estaba en bikini, al igual que Chloe y Rhyna. Deslizó la mirada hacia Andrew, que no llevaba ninguna camiseta y el corazón le empezó a latir fuertemente en cuanto vio esos abdominales que tan trabajados estaban. Se obligó a apartar la mirada de allí, y se fijó en la extraña escena que estaban presenciando.
Estaban en una pequeña isla rodeados de botellas, animales disecados tirados en el suelo, árboles, etc.
-¿Qué hace toda esta basura aquí? -preguntó Rhyna, curiosa. Ella siempre había sido ecologista y amante de la naturaleza y de los animales. Al ver esa escena se apenó muchísimo. Alargó la mano para coger una botella que había por allí cerca y apenas la había rozado cuando:
-¡AH! -gritó. Apartó la mano rápidamente, y se miró el dedo. Le sangraba muchísimo-. ¿Alguno de vosotros tiene poderes curativos? -preguntó entre jadeos. Mike la miró. Él sí que tenía esos poderes, pero no dijo nada. Era competitivo hasta decir basta, y nunca hablaba con los demás participantes de las pruebas de las que formaba parte.
Alexis dio un paso adelante y, sin hacer una mueca de asco por ver la sangre deslizarse por su dedo, curó la herida que Rhyna se había hecho.
-Gracias -murmuró ésta. Alexis negó con la cabeza, como diciendo: <<No me las des>> y volvió a su sitio.
A Andrew le empezó a doler la cabeza y, haciendo esfuerzos por no hacer caso del dolor, se llevó las manos a la cabeza mientras empezaba a trazar un plan para llegar al círculo rojo que había un poco más allá.
Susurros y más susurros empezaron a sonar en su mente. Reprimió un grito al reconocer la voz que le estaba hablando:
<<Andrew, ten mucho cuidado. No toques por nada del mundo los obstáculos, y, recuerda: a veces el camino más corto no es el mejor>>.
La voz se apagó y Andrew miró a Chloe, que también se había llevado las manos a la cabeza. Vio también cómo, lentamente, su hermana se iba recuperando y suspiró de alivio.


La bocina sonó y todos los concursantes salieron disparados hacia el círculo hasta el que tenían que llegar. El camino era difícil, porque habían obstáculos por todas partes
Chloe se alejó un poco de Andrew. Sabía que tenía que estar cerca para teletransportarse con Andrew por si pasaba algo, pero quería superar esta prueba sin ayuda. Al principio, empezó a caminar. Llegó hasta donde había una botella de vidrio, que explotó. Los cristales verdes saltaron por los aires y algunos trozos llegaron a hacer cortes bastante profundos en la piel de Chloe. Una sensación de dolor invadió el cuerpo de ésta, que reprimió las ganas de gritar. Lo único que quedó de la botella fue un pequeño cristal de color verde. Chloe titubeó al pensar en cogerlo. Parecía tan indefenso... Consiguió hacer que levitara usando sus poderes y lo depositó en su mano.
Pero comenzó a temblar y Chloe lo lanzó al aire, antes de que explotara.
Siguió caminando como pudo, y se fijó que había perdido de vista a su hermano y se había adentrado en unos espesos árboles.
A lo lejos, vio centellar el círculo rojo, tenía que conseguir llegar allí.

<<Venga, Andrew, tienes que llegar>> pensaba él, saltando los vidrios todo el tiempo.
Aún le quedaba un buen trecho, ya que se había entretenido cortando una planta carnívora.
Exclamó de dolor al ver que una planta con espinas le había arañado el pecho.
¿Por qué le tenían que poner con un bañador?
De repente, la mente le invadió de recuerdos de él y Chloe chapoteando en la pequeña piscina que tenían de pequeños hinchable. Él con su bañador oscuro y Chloe con un discreto bañador blanco con adornos.
Se obligó a olvidarse del recuerdo y centrarse cuando escuchó un grito. Era la voz de su hermana.
Iba a girar cuando se dio cuenta que estaba rodeado de plantas y lo único que podía era seguir recto.
Siguió, pero preocupado por su hermana.
Los demás deberían estar llegando también.
Aceleró el paso y paró en seco al ver que tenía un bonito tigre blanco de bengala delante.

Le pegó otra patada más para asegurarse de que estaba muerto y siguió su camino.
Se había tenido que enfrentar a un gigantesco cocodrilo, cosa que casi le costó la vida.
Ya solo le quedaba un pequeño trozo. Y, la gente se preguntaría: ¿Y por qué no te teletransportas hasta el círculo rojo directamente?
Pero Chloe eso ya lo había pensado, pero la cosa no era tan simple. Ya lo había intentado y no había servido para nada, lo único que había hecho era retroceder unos metros.
Vio que, atrás del círculo, alguien iba corriendo.
Agudizó la vista y vio a Mike
Entonces, ella hizo lo mismo, corrió hasta que llegó al círculo, en el que ya estaba sentado Mike, jadeante y sonriente.
-Siento decirte que he ganado -se jactó él.
-¿Te has tenido que enfrentar contra un cocodrilo? -le preguntó Chloe.
-No, pero sí contra una avestruz, que, si te interesa, era enorme y no paraba de picotearme.
Chloe puso los ojos en blanco y dejó pasar el tema.
Un rato más tarde, aparecieron todos menos Rhyna.
-¿Donde está? -dijo Andrew.
-Debería haber vuelto ya, iba delante de mi, la he oído gritar cuando yo aún estaba atrás -explicó Alexis.
Todos pensaron lo peor.
Entonces, de repente, se cayeron al suelo y todo se volvió negro.
Y, minutos después, una luz blanquecina les hizo volver a abrirlos.
Se encontraban rodeados de gente, sonriendo y felicitándolos.
-Y aquí tenemos a los ganadores -dijo una voz, la de Moew.-Ahora recibirán su piedras. Chicos, enhorabuena por estar aquí, ha sido muy difícil, lo sé. Y siento lo de vuestra amiga Rhyna.
Todos bajaron la vista, entristecidos, había sido cierta su muerte.
-Y aquí tenéis el premio más esperado -dijo. Abrió las manos y en cada una aparecieron dos pequeñas bolsas de terciopelo rojas.
Las fue entregando a cada uno, que, miraban sorprendidos, el contenido.
Dentro de las bolsitas, habían dos pequeñas gemas blancas y brillantes. Que, al tocarlas, se iluminaban.
Tras acabar la ceremonia, Blake se acercó hacia a Chloe y le susurró:
-Felicidades, cuando me han dicho que estabas en peligro, me he preocupado mucho. Menos mal que estás aquí.

****************************
Hola! ¿Os ha gustado?
Una cosa, queremos deciros que como ya hemos empezado las clases, no podremos escribir tanto :(
Y, otra cosa, ¿Podríais recomendar nuestro blog a alguien que creáis que le vaya a gustar? 
Si no queréis, no pasa nada.
Muchos besos!